Robot de cirugía de columna
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Un Robot de cirugía de columna es un sistema de guía que sostiene un instrumento quirúrgico exactamente sobre una trayectoria planificada mientras se colocan tornillos en las vértebras. El cirujano planifica cada tornillo sobre las imágenes tridimensionales del propio paciente antes de la intervención y, durante la cirugía, el brazo robótico se desplaza hacia cada trayectoria planificada y se bloquea en ella, de modo que el taladro y el tornillo sigan la trayectoria con precisión. El robot no opera por sí mismo ni toma decisiones: elimina la incertidumbre de la colocación a mano alzada en huesos pequeños, rotados o deformados. Debido a que la posición se planifica y se verifica mediante imágenes, los tornillos pueden colocarse a través de incisiones más pequeñas, lo que favorece una Cirugía de Columna mínimamente invasiva con una menor alteración muscular.
Puntos clave
- Un Robot de cirugía de columna sostiene una guía en una trayectoria planificada previamente para que los tornillos pediculares sigan la ruta que el cirujano diseñó sobre las imágenes del propio paciente.
- Se utiliza para la fusión espinal, la corrección de deformidades, la estabilización de tumores y fracturas, y procedimientos mínimamente invasivos en el cuello, el tórax y la región lumbar.
- La planificación se realiza sobre imágenes de tomografía computarizada, y el robot se registra con el paciente durante la intervención para que el plan y la anatomía se alineen.
- El cirujano realiza toda la operación; el robot posiciona y estabiliza la guía, y no mueve ningún instrumento por sí mismo.
- Las ventajas descritas incluyen una alta precisión en la colocación de los tornillos, incisiones más pequeñas y una menor exposición a la radiación para el equipo quirúrgico en comparación con la fluoroscopia repetida a mano alzada.
En esta página
De un vistazo
- Tipo
- sistema robótico de posicionamiento guiado por imágenes para instrumentación espinal
- Se utiliza para
- colocación de tornillos pediculares en cirugía de fusión, deformidades, traumatismos y tumores
- Beneficio principal
- los tornillos siguen un plan tridimensional, lo que permite incisiones más pequeñas
- Sesión
- añade tiempo de planificación y registro; se emplea dentro de una intervención convencional de columna
- Dónde se utiliza
- centros acreditados de columna y neurocirugía con un equipo entrenado en robótica
Qué es
El sistema consta de tres elementos. Una estación de trabajo para planificación carga las imágenes de tomografía computarizada (TC) del paciente y le permite al cirujano colocar tornillos virtuales del diámetro y la longitud elegidos en cada vértebra, comprobando la trayectoria en todos los planos. Un brazo robótico, montado en la mesa de operaciones o en un carro móvil y fijado rígidamente a la columna o a la pelvis del paciente mediante una estructura fija, se desplaza hacia cada trayectoria planificada y sostiene un tubo de guía. Una cámara de seguimiento observa los marcadores reflectantes en el paciente y en el instrumental, de modo que el sistema siempre conoce la posición de la anatomía en relación con el plan. Los robots de columna se combinan con frecuencia con sistemas de adquisición de imágenes intraoperatorias, como un O-arm o un escáner móvil de TC, que generan las imágenes utilizadas para el registro y, al finalizar, confirman que cada tornillo se encuentre en la posición prevista.
Cómo funciona
Antes de la intervención, el cirujano elabora la planificación: se determina el tamaño, la angulación y la posición de cada tornillo en el conjunto de datos tridimensionales, y se define el punto de entrada en el hueso. En el quirófano, se fija una estructura de referencia rígida a la columna o a la cresta ilíaca para que el paciente y el robot compartan el mismo sistema de coordenadas. A continuación, el proceso de registro empareja la planificación con el paciente, ya sea mediante una tomografía en la mesa quirúrgica o haciendo coincidir imágenes fluoroscópicas intraoperatorias con los datos preoperatorios. Una vez verificado el registro, el brazo se desplaza hasta la primera trayectoria y se bloquea en su sitio. El cirujano perfora a través del tubo de guía, labra el trayecto e introduce el tornillo, comprobando la profundidad y la resistencia táctil de forma habitual. Luego, el brazo se traslada a la siguiente trayectoria planificada. Si el sistema de seguimiento detecta que el paciente se ha movido, advierte al equipo y se repite el registro. Una exploración final por imagen documenta la posición de todos los implantes antes del cierre.
Qué trata y a quién ayuda
El robot se utiliza en cualquier caso donde sea necesario colocar tornillos u otros implantes de manera precisa en la columna: fusiones por patología degenerativa en la región lumbar, corrección de escoliosis y otras deformidades, estabilización de fracturas y fijación tras la extirpación de un tumor espinal. Resulta especialmente útil cuando la anatomía es compleja, como en el caso de pedículos pequeños, rotaciones acentuadas, cirugías de revisión con referencias anatómicas alteradas y obesidad, factor que limita la calidad de las imágenes por fluoroscopia. También facilita las técnicas percutáneas, en las que los tornillos se insertan a través de pequeñas incisiones independientes en lugar de despegar el músculo de la columna, lo que disminuye el traumatismo muscular y la pérdida de sangre. Los pacientes se benefician de forma indirecta: la tecnología aporta precisión y permite un abordaje más reducido, mientras que la operación, sus indicaciones y la recuperación corresponden al procedimiento espinal de base.
Beneficios y qué esperar
Para el paciente, la instrumentación asistida por robot suele traducirse en incisiones más pequeñas, una menor alteración de la musculatura de la espalda y, en muchas series clínicas, una menor pérdida de sangre y una estancia hospitalaria más corta que con la técnica abierta equivalente. Las publicaciones comparativas describen una alta precisión en la colocación de tornillos pediculares y un menor número de tornillos que requieren revisión, junto con una marcada disminución de la exposición a la radiación para el equipo quirúrgico en comparación con la fluoroscopia repetida a mano alzada. La contrapartida es el tiempo: la planificación, el registro y la colocación del marco de referencia añaden duración a la intervención, en particular durante la curva de aprendizaje inicial del equipo. No todos los casos son aptos, y el cirujano puede optar por la asistencia robótica para los tornillos mientras realiza la descompresión o la liberación de la deformidad por vía convencional. La recuperación, las restricciones y el seguimiento dependen de la propia intervención quirúrgica, no del robot, y los tornillos y barras implantados son permanentes de la manera habitual.
Preguntas frecuentes
Estas respuestas son orientativas y pueden variar según el centro. Confirme los detalles con el hospital que elija.
¿El robot realiza mi operación?
No. El cirujano lleva a cabo cada paso. El brazo robótico posiciona y sostiene una guía sobre la trayectoria planificada por el cirujano, del mismo modo en que lo haría una plantilla de soporte muy estable, y no realiza perforaciones, cortes ni manipula ningún instrumento por su cuenta.
¿En qué se diferencia de la navegación quirúrgica?
La navegación muestra al cirujano la posición de un instrumento respecto a la anatomía, como si fuera un mapa, pero el especialista sigue manteniendo la angulación con la mano. El robot sostiene físicamente la guía sobre la trayectoria planificada. La mayoría de los sistemas combinan ambas tecnologías, por lo que la trayectoria se sostiene y se visualiza al mismo tiempo.
¿Es más seguro que la colocación de tornillos a mano alzada?
Los estudios describen una mayor precisión en la colocación y un menor número de tornillos mal posicionados que requieran revisión, lo cual constituye el principal argumento de seguridad. Los cirujanos experimentados también colocan tornillos con precisión de forma manual, y la ventaja resulta más evidente ante anatomías complejas, cirugías de revisión y abordajes mínimamente invasivos.
¿Tendré cicatrices más pequeñas?
Con frecuencia sí, porque las trayectorias planificadas permiten insertar los tornillos a través de pequeñas incisiones separadas en lugar de una única incisión amplia con desinserción muscular. Que esto sea viable dependerá del resto de los objetivos de la intervención, tales como la descompresión o la corrección de deformidades.
¿Utiliza radiación adicional?
El registro suele requerir una tomografía intraoperatoria, pero esta suele sustituir a las múltiples imágenes fluoroscópicas repetidas durante la colocación manual. La exposición para el equipo quirúrgico se reduce sustancialmente, y la dosis que recibe el paciente es comparable o menor, según la técnica empleada.
¿Se utiliza el robot en todas las operaciones de columna?
No. Se emplea cuando es necesario colocar implantes en el hueso. Las intervenciones que solo implican descompresión, cirugía discal o trabajo sobre tejidos blandos no lo requieren, y el cirujano evalúa caso por caso si la guía robótica aporta valor.
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