Operación de vitrectomía en desprendimiento de retina: técnica, recuperación y opciones
La operación de vitrectomía repara la retina extrayendo el vítreo y sellando desgarros con gas o silicona. Conozca fases quirúrgicas, cuidados y costes.

Operación de vitrectomía en desprendimiento de retina: técnica, recuperación y opciones
Respuesta rápida: La operación de vitrectomía para el desprendimiento de retina es una microcirugía ocular que extrae el humor vítreo, sella las roturas retinianas mediante endoláser o crioterapia y fija el tejido con gas o aceite de silicona, con una tasa de reaplicación anatómica descrita en estudios clínicos de entre el 85 % y el 95 % en una primera intervención.
Puntos clave:
- La vitrectomía pars plana elimina las tracciones mecánicas que ejerce el gel vítreo sobre la retina neurosensorial.
- El procedimiento utiliza agentes endotaponadores internos (gases expansibles o aceite de silicona) para mantener la retina adosada durante la cicatrización.
- El reposo postural estricto, a menudo en posición prona (boca abajo) de 3 a 7 días, resulta determinante para que la burbuja comprima el desgarro.
- Los pacientes con gas intraocular tienen contraindicado viajar en avión o subir a zonas de gran altitud debido a la expansión volumétrica del gas por los cambios de presión.
- La agudeza visual final se recupera de manera progresiva a lo largo de 3 a 12 meses y depende fundamentalmente del estado previo de la mácula.
La operación de vitrectomía es un procedimiento microquirúrgico del segmento posterior del ojo en el que el cirujano oftalmólogo retira el humor vítreo, la sustancia gelatinosa y transparente que ocupa la cavidad ocular. Al despejar esta estructura, el especialista accede a la cavidad para reparar desgarros, eliminar membranas traccionales y devolver la estabilidad anatómica a la retina desprendida.
Vitrectomía en desprendimiento de retina y miodesopsias severas
La intervención de vitrectomía en el desprendimiento de retina tiene como objetivo primordial sellar el paso de fluido al espacio subretiniano y suprimir la tracción que desestabiliza las capas sensoriales del polo posterior.
La retina es la estructura neurosensorial encargada de transformar los estímulos luminosos en impulsos eléctricos para el cerebro. En el desprendimiento de retina regmatógeno, el subtipo más frecuente, el vítreo licuado se introduce a través de una rotura retiniana y separa la retina neurosensorial del epitelio pigmentario. Si no se interviene a tiempo, los fotorreceptores pierden la irrigación vascular dependiente de la coroides, lo que ocasiona un deterioro funcional irreversible en el campo de visión.
Además de las roturas agudas, los especialistas en retina recurren a la vitrectomía en diversas afecciones:
- Miodesopsias severas y densas: Opacidades vítreas persistentes de colágeno que reducen notablemente la sensibilidad al contraste y alteran la calidad de vida visual.
- Hemorragia vítrea: Sangrado intraocular secundario a retinopatía diabética proliferativa, oclusiones de la vena retiniana o traumatismos que bloquea el paso de la luz.
- Síndromes de tracción macular: Agujeros maculares de espesor total, membranas epirretinianas y tracción vitreomacular sintomática que requieren el pelado microquirúrgico de la membrana limitante interna.
- Desprendimientos traccionales y exudativos: Cuadros avanzados originados por proliferación fibrovascular en pacientes diabéticos o por procesos inflamatorios intraoculares severos.
Técnica quirúrgica: vitrectomía pars plana y reaplicación retiniana
La vitrectomía pars plana accede al interior del globo ocular mediante microincisiones en una zona anatómica avascular, lo que permite reaplicar la retina y sellar las roturas mediante fotocoagulación con mínima invasión tisular.
La pars plana se localiza entre 3,5 y 4,0 milímetros por detrás del limbo esclerocorneal, un área de seguridad desprovista de retina funcional y alejada del cristalino. En la práctica clínica moderna se emplean calibres finos (sistemas 23G, 25G o 27G) con incisiones transconjuntivales autosellantes sin necesidad de sutura, lo que minimiza la inflamación postoperatoria y agiliza la recuperación respecto al calibre clásico de 20G.
La intervención se estructura habitualmente en cinco fases:
- Acceso microincisional: Colocación de trócares valvulados e iluminación intraocular mediante sistemas de visualización de gran angular bajo microscopio quirúrgico.
- Vitrectomía central y periférica: Aspiración y corte controlado del gel vítreo a velocidades de 5.000 a 10.000 cortes por minuto para eliminar las tracciones sobre la retina.
- Drenaje del líquido subretiniano: Extracción del fluido acumulado bajo la retina, empleando aire o líquidos pesados como el perfluorocarbono líquido para planchar el tejido.
- Retinopexia: Aplicación de impactos de endoláser o crioterapia alrededor de todos los desgarros para consolidar una cicatriz coriorretiniana firme en 10 a 14 días.
- Endotaponamiento: Sustitución del medio intraocular por una burbuja de gas expansible o aceite de silicona según la configuración anatómica del desprendimiento.
| Técnica quirúrgica | Tipo de abordaje | Indicación habitual | Agente taponador | Necesidad de segunda cirugía |
|---|---|---|---|---|
| Vitrectomía Pars Plana (VPP) | Microincisiones (23G, 27G) | Desgarros posteriores, hemorragia vítrea, tracciones múltiples | Gas (SF6, C3F8) o aceite de silicona | No con gas; sí con silicona (a los 3-6 meses) |
| Cirugía escleral (bucle o explante) | Abordaje externo conjuntival | Pacientes jóvenes fáquicos, desgarros inferiores no complejos | Indentación mecánica externa | Excepcional (salvo infección o extrusión) |
| Retinopexia neumática | Inyección intravítrea en consulta | Desgarro único en los dos tercios superiores de la retina | Burbuja de gas expansible | No (el gas se absorbe espontáneamente) |
| Cirugía combinada (VPP + bucle) | Doble abordaje (interno y externo) | Casos complejos con vitreorretinopatía proliferativa (PVR) | Gas o aceite de silicona | Sí para retirar la silicona; el explante suele mantenerse |
Los datos clínicos señalan una tasa de reaplicación anatómica en una única intervención de entre el 85 % y el 95 %. Cuando se requiere una segunda intervención por proliferación celular o nuevos desgarros, la tasa final de éxito anatómico supera el 95 %.
El pronóstico funcional de la agudeza visual depende fundamentalmente del estado macular previo a la cirugía:
- Mácula aplicada (macula-on): La intervención precoz preserva la agudeza visual previa en hasta el 90 % de los casos, alcanzando con frecuencia registros de 20/20 a 20/25 con la corrección óptica adecuada.
- Mácula desprendida (macula-off): La separación de los fotorreceptores foveales reduce el potencial de agudeza visual final. Entre el 50 % y el 70 % de los pacientes recuperan una visión de 20/50 o superior, siendo habitual la presencia de metamorfopsias (líneas onduladas) o micropsias residuales.
Agentes endotaponadores: vitrectomía con gas frente a aceite de silicona
La selección del agente endotaponador depende de la posición y el tamaño de las roturas, la complejidad del desprendimiento y la capacidad del paciente para cumplir las pautas posturales y de desplazamiento.
En la vitrectomía con gas, se emplean mezclas no tóxicas de aire estéril y gases fluorados que ejercen una fuerza de flotabilidad sobre la retina mientras la adhesión por láser se consolida:
- Aire estéril: Reabsorción completa en 5 a 7 días.
- Hexafluoruro de azufre (SF6): Permanencia intraocular de 2 a 3 semanas.
- Perfluoroetano (C2F6): Duración media de 4 a 5 semanas.
- Perfluoropropano (C3F8): Soporte prolongado durante 6 a 8 semanas.
El gas se elimina de forma gradual a través de la circulación coroidea y es sustituido fisiológicamente por humor acuoso, por lo que no precisa una reintervención para su extracción.
En cambio, en el contexto de una vitrectomía con aceite de silicona, el postoperatorio no experimenta la reabsorción del agente, ya que este polímero sintético permanece estable en la cavidad vítrea. Su uso se reserva para desprendimientos complejos con riesgo elevado de vitreorretinopatía proliferativa, desgarros gigantes o inferiores graves, y en pacientes que no pueden mantener el reposo postural o precisan realizar viajes en avión a corto plazo. Aunque ofrece un soporte mecánico continuo, requiere una segunda cirugía ambulatoria programada habitualmente entre los 3 y 6 meses posteriores para su evacuación.
Cuidados del postoperatorio tras una vitrectomía: reposo y postura
El cuidado durante el postoperatorio de la vitrectomía exige un cumplimiento riguroso del reposo postural durante las primeras semanas para que la burbuja mantenga la retina fijada contra la pared ocular.
Como el gas y la silicona presentan una densidad menor que los fluidos intraoculares, ascienden dentro del ojo por flotabilidad física. La orientación de la cabeza determina el punto exacto en el que el taponador presiona sobre el desgarro.
El proceso de recuperación se desarrolla habitualmente en estas fases:
- Días 1 a 7: Reposo postural estricto (entre 16 y 20 horas diarias) según la pauta prescrita por el retinólogo.
- Semanas 1 a 2: Administración reglada de colirios antiinflamatorios y antibióticos; la visión central permanece muy reducida por la interfase óptica de la burbuja.
- Semanas 2 a 8: Reabsorción progresiva del gas; el paciente percibe una línea horizontal que desciende de arriba hacia abajo a medida que se aclara el campo visual.
- Meses 3 a 6: Estabilización de la agudeza visual y refracción definitiva, así como valoración de la extracción del aceite de silicona si fuera el caso.
Posiciones posturales habituales
- Posición prona (boca abajo): Indispensable en desgarros del polo posterior y agujeros maculares; se aconseja el uso de soportes ergonómicos o cojines específicos para reducir la tensión cervical.
- Decúbito lateral: Indicada cuando las roturas retinianas se sitúan en los sectores laterales (temporales o nasales).
- Posición erguida o semiincorporada: Empleada en desgarros localizados en el meridiano superior de la retina (entre las 11 y la 1 del reloj horario).
Restricciones postoperatorias generales
Con el fin de evitar incrementos de la presión intraocular y preservar la herida quirúrgica, se deben observar las siguientes precauciones:
- Evitar levantar cargas superiores a 5 kg y suspender esfuerzos físicos moderados o intensos.
- Impedir el contacto directo del ojo con agua corriente, champú o jabón durante los primeros 10 a 14 días.
- Utilizar un oclusor rígido protector durante el sueño durante 2 a 4 semanas para prevenir traumatismos involuntarios.
- Instilar los fármacos tópicos pautados: antibióticos de amplio espectro (7 a 10 días) y corticoides tópicos en pauta descendente durante 4 a 6 semanas.
Riesgos, secuelas y complicaciones asociadas a la intervención
Las secuelas de la vitrectomía suelen limitarse a fluctuaciones visuales transitorias, si bien existen complicaciones de la vitrectomía documentadas que precisan seguimiento oftalmológico estrecho.
Identificar los efectos esperables derivados de la intervención frente a los signos de alarma permite resolver a tiempo cualquier contingencia médica.
Manifestaciones habituales transitorias
- Visión borrosa y distorsionada: Causada por el efecto refractivo de la burbuja de gas o de silicona; en presencia de gas, se visualiza una línea curva que se desplaza con los movimientos cefálicos.
- Hiposfagma (derrame subconjuntival): Enrojecimiento en la esclera en el punto de inserción de los trócares, asintomático y reabsorbible en 10 a 14 días.
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño: Molestia leve debida a las microincisiones conjuntivales y a la sequedad ocular secundaria.
Complicaciones descritas en la literatura oftalmológica
- Progresión de catarata nuclear: Es la secuela tardía más frecuente en ojos fáquicos (no operados previamente de cataratas), con una incidencia descrita del 60 % al 90 % en un plazo de 1 a 2 años, motivada por la mayor exposición del cristalino al oxígeno intraocular.
- Hipertensión intraocular: El aumento tensional por expansión gaseosa o inflamación del trabéculo se controla habitualmente mediante colirios hipotensores (betabloqueantes o inhibidores de la anhidrasa carbónica).
- Vitreorretinopatía proliferativa (PVR) y recidiva: Ocurre en un 5 % a 10 % de las intervenciones primarias como consecuencia de la proliferación de membranas celulares contráctiles, requiriendo reintervención.
- Endoftalmitis infecciosa: Cuadro infeccioso intraocular grave pero poco común (incidencia inferior al 0,05 % con microincisión), tratado de urgencia con antibióticos intravítreos.
- Desprendimiento coroideo o hemorragia supracoroidea: Acúmulo de líquido o sangre en el espacio coroideo que se maneja de forma médica o mediante drenaje quirúrgico según su severidad.
Precio de la vitrectomía: comparativa de costes en España y Turquía
El precio de una vitrectomía en el sector privado español oscila habitualmente entre 3.500 € y 6.000 € por ojo, mientras que en Turquía se sitúa por lo general entre 2.200 € y 3.800 €, incluyendo servicios asistenciales integrales.
Al valorar cuánto cuesta una vitrectomía en España, el presupuesto en clínicas privadas varía en función de la complejidad quirúrgica (como la asociación a pelado de membranas o bucle escleral), el tipo de anestesia y los honorarios del equipo médico. En el sistema nacional de salud español la cobertura es universal para los beneficiarios, si bien la programación se ajusta a la urgencia y disponibilidad hospitalaria.
Por su parte, la realización de una vitrectomía en Turquía se ha consolidado como una alternativa habitual dentro de la oftalmología internacional gracias a su red hospitalaria especializada. Los paquetes para pacientes internacionales suelen integrar las consultas prequirúrgicas y postquirúrgicas, las pruebas diagnósticas avanzadas (tomografía de coherencia óptica OCT y ecografía de polo posterior), la cirugía y el control inicial en destino.
| Concepto asistencial | España (Sector privado) | Turquía (Centros acreditados) |
|---|---|---|
| Coste medio por ojo | 3.500 €, 6.000 € | 2.200 €, 3.800 € |
| Pruebas preoperatorias y OCT | Frecuentemente desglosadas (150 €, 300 €) | Habitualmente incluidas en el presupuesto |
| Retirada de aceite de silicona | 1.500 €, 2.500 € | 800 €, 1.400 € |
| Consultas de seguimiento inicial | 100 €, 200 € por revisión | Incluidas durante la estancia médica |
La diferencia en la vitrectomía precio responde principalmente a los costes operativos, laborales y de gestión sanitaria entre ambos países, utilizándose en los centros oftalmológicos acreditados plataformas microquirúrgicas y materiales de idéntica especificación técnica.
Consideraciones para pacientes internacionales: viajes y revisiones
Los pacientes que viajan a otro país para someterse a una vitrectomía deben planificar el transporte de regreso en función del agente taponador utilizado, dado que la presencia de gas contraindica volar en avión comercial hasta su completa absorción.
Según la ley física de Boyle, el volumen de un gas se expande al reducirse la presión atmosférica en altitud o en cabinas presurizadas. Volar o transitar por puertos de montaña con una burbuja de gas intraocular puede desencadenar un pico agudo de hipertensión intraocular, oclusión de la arteria central de la retina y pérdida visual irreversible. Por ello, el paciente intervenido con gas debe aguardar a la desaparición total de la burbuja y contar con el alta expresa por escrito del cirujano antes de embarcar.
En los casos en que el paciente deba regresar a su país por vía aérea pocos días después de la cirugía, los retinólogos suelen optar por el aceite de silicona, material incompresible que no sufre alteraciones de volumen ante variaciones barométricas.
Al programar una intervención internacional, resulta conveniente comprobar los siguientes aspectos:
- Acreditaciones sanitarias: Verificar que el hospital cuente con licencia oficial del Ministerio de Salud de Turquía o acreditaciones internacionales de calidad como la otorgada por la Joint Commission International (JCI).
- Subespecialización médica: Confirmar que el procedimiento sea realizado por un oftalmólogo con formación específica y dedicación exclusiva a patología vitreorretiniana.
- Documentación clínica completa: Solicitar un informe de alta en español o inglés que consigne el abordaje técnico, el tipo y concentración de gas o viscosidad de silicona, y los parámetros de retinopexia aplicados.
- Estancia mínima recomendada: Disponer de una estancia de al menos 7 a 14 días para cumplir con las revisiones obligatorias de las 24 horas, del séptimo día y de la segunda semana.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia práctica existe entre el taponamiento con gas y con aceite de silicona?
El gas intraocular se reabsorbe de manera espontánea en un periodo de 2 a 8 semanas y no requiere una segunda intervención quirúrgica para su retirada, pero contraindica volar en avión o viajar a zonas de gran altitud durante ese tiempo. El aceite de silicona permite el desplazamiento aéreo una vez cicatrizadas las incisiones, si bien exige una segunda cirugía ambulatoria a los 3 o 6 meses para su extracción.
¿Se puede tratar la presencia de miodesopsias severas mediante vitrectomía?
Sí, la vitrectomía pars plana para miodesopsias densas es una indicación establecida cuando las opacidades del vítreo comprometen de forma significativa la función visual del paciente. Dado que implica los riesgos propios de una cirugía intraocular, se reserva para casos seleccionados tras una valoración oftalmológica detallada.
¿Cómo se detecta una posible recidiva del desprendimiento durante la recuperación?
Los signos de alarma que sugieren una nueva rotura o recidiva abarcan la aparición súbita de destellos de luz repetitivos (fotopsias), un incremento brusco de manchas oscuras flotantes o la percepción de una sombra o cortina oscura que avanza sobre el campo de visión. Ante cualquiera de estos síntomas, se debe acudir de inmediato a urgencias oftalmológicas.
¿Cuándo es seguro volver a conducir tras una operación de vitrectomía?
No se debe conducir mientras persista la burbuja de gas en el ojo intervenido o la agudeza visual esté comprometida, debido a la pérdida de la estereopsis (percepción de profundidad) y del campo visual periférico. En la mayoría de los casos, se aconseja esperar entre 3 y 6 semanas, hasta que el taponador se haya reabsorbido y el oftalmólogo verifique una agudeza binocular suficiente y conforme a la normativa de tráfico.
¿No sabe qué hospital es el adecuado para su caso?
Suba sus informes médicos y nuestra IA los comparará con las capacidades verificadas de cada hospital de nuestra red.
- Suba sus informes (sin necesidad de crear una cuenta)
- Nuestra IA selecciona los hospitales que realmente tratan su caso
- Usted decide quién recibe su caso. Lo presentamos en el idioma del hospital y el hospital le responde directamente
Gratuito y anónimo. Sus documentos permanecen privados hasta que usted decida enviarlos.


