Miomectomía
Ginecología y Obstetricia
Miomectomía se explica en la enciclopedia médica de Voumed. Los hospitales de la red de Voumed aún no han incluido este procedimiento; la asignación de hospitales deriva tu caso según su especialidad.
La miomectomía es una intervención quirúrgica que extirpa los miomas uterinos (tumores no cancerosos del músculo del útero) y conserva la matriz en su lugar. Es la principal opción quirúrgica para las mujeres que presentan síntomas debidos a los miomas y desean mantener la capacidad de quedar embarazadas, o que simplemente prefieren conservar el útero. Según la localización de los miomas, estos se extirpan a través del cuello uterino con una cámara (miomectomía histeroscópica), mediante pequeñas incisiones en el abdomen (miomectomía laparoscópica o asistida por robot) o a través de una incisión abdominal abierta. Los miomas son frecuentes y muchos no requieren tratamiento, pero algunos provocan sangrado abundante, dolor, sensación de presión o problemas de fertilidad. Muchas personas viajan al extranjero para someterse a una miomectomía con el fin de acceder a equipos de ginecología con experiencia en cirugía de preservación uterina, en especial en casos de miomas múltiples o de gran tamaño.
Puntos clave
- La miomectomía extirpa los miomas y conserva el útero, por lo que es la opción quirúrgica habitual para mujeres con miomas sintomáticos que desean un futuro embarazo o prefieren evitar una histerectomía.
- Los miomas situados dentro de la cavidad se extirpan por vía histeroscópica a través del cuello uterino, mientras que los que están en la pared o sobre ella se resecan por vía laparoscópica, robótica o mediante una incisión abierta, según su número, tamaño y posición.
- La miomectomía histeroscópica suele realizarse de forma ambulatoria, mientras que la cirugía laparoscópica o abierta requiere entre 1 y 4 noches de hospitalización y de 2 a 6 semanas de recuperación.
- Pueden formarse nuevos miomas tras la intervención y algunas mujeres necesitan tratamientos adicionales años más tarde; la probabilidad es mayor si hay múltiples miomas o si restan más años para la menopausia.
- Tras la extirpación de miomas profundos en la pared uterina, a menudo se aconseja esperar varios meses antes de intentar concebir y programar un parto por cesárea para proteger la cicatriz.
En esta página
De un vistazo
- Anestesia
- anestesia general; la miomectomía histeroscópica se realiza a veces con anestesia raquídea o sedación profunda
- Estancia hospitalaria
- ambulatoria para la cirugía histeroscópica; de 1 a 2 noches para la cirugía laparoscópica o robótica; de 2 a 4 noches para la cirugía abierta
- Duración del procedimiento
- entre 30 minutos y 1 hora por vía histeroscópica; de 1.5 a 4 horas para la cirugía laparoscópica, robótica o abierta
- Recuperación
- unos pocos días tras la cirugía histeroscópica; de 2 a 4 semanas tras la cirugía mínimamente invasiva; de 4 a 6 semanas tras la cirugía abierta
- Tiempo antes de volar de regreso
- unos pocos días tras la cirugía histeroscópica; por lo general, de 1 a 2 semanas tras la cirugía mínimamente invasiva y de 2 a 3 semanas tras la cirugía abierta
- Resultados visibles
- menstruaciones menos abundantes y menor presión a lo largo de los siguientes uno a tres ciclos menstruales
Qué es
Los fibromas, también denominados miomas o leiomiomas, son tumores firmes y no cancerosos del músculo liso del útero. Su tamaño varía desde unos pocos milímetros hasta más de diez centímetros y se clasifican según su localización: los miomas submucosos sobresalen hacia la cavidad donde se implanta el embarazo, los intramurales se sitúan dentro de la pared muscular y los subserosos crecen en la superficie externa, en ocasiones unidos por un pedículo. La miomectomía extirpa los miomas y repara la pared uterina, lo que permite que el útero conserve la capacidad de gestar. El abordaje depende del tipo de mioma. La miomectomía histeroscópica reseca los miomas submucosos desde el interior, a través del cuello uterino, sin incisiones en el abdomen. La miomectomía laparoscópica y la asistida por robot resecan los miomas intramurales y subserosos a través de pequeñas incisiones abdominales, con una cuidadosa sutura por planos de la pared uterina. La miomectomía abierta, realizada mediante una incisión en la parte inferior del abdomen, se reserva para miomas muy voluminosos o numerosos.
Cuándo se recomienda
La miomectomía se considera cuando los miomas provocan síntomas y la mujer desea conservar su útero. Los síntomas típicos incluyen menstruaciones abundantes o prolongadas, que pueden causar anemia; dolor o presión pélvica; distensión abdominal; micción frecuente o estreñimiento por compresión de la vejiga o el intestino; y dolor durante las relaciones sexuales. Los miomas que deforman la cavidad uterina pueden dificultar la concepción y aumentar el riesgo de aborto espontáneo, y su extirpación puede mejorar la fertilidad, motivo por el cual a menudo se aconseja la miomectomía histeroscópica antes de una fecundación In Vitro (FIV). El beneficio de extirpar miomas que no contactan con la cavidad es menos certero y se evalúa caso por caso. Las alternativas comprenden tratamientos hormonales, que pueden controlar el sangrado o reducir el tamaño de los miomas temporalmente, la embolización de arterias uterinas realizada por un radiólogo intervencionista, y el ultrasonido focalizado o la ablación por radiofrecuencia en casos seleccionados. Los miomas pequeños y asintomáticos suelen requerir únicamente seguimiento, y a las mujeres que ya han completado sus planes reproductivos se les puede plantear una histerectomía.
Cómo se realiza
La miomectomía histeroscópica se lleva a cabo bajo anestesia general o raquídea, o bien con sedación profunda. Se introduce un telescopio delgado a través de la vagina y el cuello uterino, se distiende la cavidad con líquido y se reseca el mioma con un asa eléctrica o un dispositivo de corte mecánico. Por lo general, dura entre 30 minutos y una hora, y un mioma submucoso de gran tamaño puede requerir dos sesiones. La miomectomía laparoscópica se realiza bajo anestesia general mediante tres o cuatro incisiones pequeñas. El cirujano inyecta medicación en la pared uterina para reducir el sangrado, incide la pared sobre cada mioma, lo libera y luego sutura la pared por planos, un paso fundamental para futuros embarazos. El tejido del mioma se extrae a través de una pequeña incisión, idealmente dentro de una bolsa protectora. La cirugía asistida por robot sigue los mismos pasos con instrumentos controlados desde una consola, mientras que la miomectomía abierta utiliza una incisión en la parte inferior del abdomen. Las cirugías mínimamente invasivas y abiertas duran aproximadamente entre 1.5 y 4 horas.
Candidatura y preparación
Las candidatas son mujeres con miomas sintomáticos que desean conservar su útero y presentan un estado de salud apto para una intervención quirúrgica. El equipo localiza y mapea los miomas mediante una ecografía pélvica y, a menudo, una resonancia magnética (RM), ya que su cantidad, tamaño y ubicación determinan la vía de abordaje y si la técnica mínimamente invasiva es viable. Los análisis de sangre descartan la anemia, que es frecuente y puede corregirse con suplementos de hierro o con terapia hormonal para suprimir temporalmente las menstruaciones por unos meses y reducir el volumen de los miomas antes de la cirugía. Los miomas de crecimiento rápido, los hallazgos atípicos en las imágenes o el sangrado posmenopáusico exigen una evaluación exhaustiva previa, dado que un tipo poco común de cáncer llamado leiomiosarcoma puede asemejarse a un mioma. Si usted planea un embarazo, comente los plazos y el probable plan de parto de antemano. Los anticoagulantes se ajustan según la indicación médica y deberá guardar ayuno durante unas seis horas. Las pacientes internacionales suelen poder enviar sus estudios de imagen, idealmente una RM, para una valoración a distancia antes de viajar.
Recuperación y planificación de su tratamiento en el extranjero
Tras una miomectomía histeroscópica, la mayoría de las mujeres regresa a casa el mismo día, presenta molestias de tipo cólico y un sangrado leve durante unos días, y retoma sus actividades habituales en el plazo de una semana. Después de una cirugía laparoscópica o robótica, el ingreso suele ser de 1 a 2 noches, con cansancio y molestias abdominales durante un par de semanas, y la reincorporación al trabajo de oficina trascurridas unas 2 a 4 semanas. En el caso de la cirugía abierta, prevea de 2 a 4 noches de hospitalización y entre 4 y 6 semanas antes de reanudar las actividades normales. Se debe evitar levantar peso y realizar ejercicio intenso durante unas 4 a 6 semanas tras una cirugía abierta o mínimamente invasiva. En cuanto al viaje, una estancia de pocos días suele ser suficiente tras un procedimiento histeroscópico, mientras que permanecer entre 1 y 2 semanas tras una técnica mínimamente invasiva, o de 2 a 3 semanas tras una cirugía abierta, permite revisar las incisiones y evaluar el informe anatomopatológico. Su informe de alta debe especificar la ubicación de los miomas y la profundidad de la sutura uterina para la atención de cualquier futuro embarazo.
Riesgos, seguridad y resultados
La miomectomía es generalmente segura, pero puede implicar mayor pérdida de sangre que una histerectomía, ya que el útero mantiene su irrigación vascular. En ocasiones se requiere una transfusión de sangre y, en casos muy excepcionales en los que el sangrado no pueda controlarse, el cirujano debe extirpar el útero; usted debe ser informada de esta eventualidad con anterioridad. Otros riesgos comprenden infecciones, lesiones en órganos adyacentes y adherencias, que son bandas de tejido cicatricial capaces de afectar la fertilidad, sobre todo tras una intervención abierta. Tras la cirugía histeroscópica, existe la posibilidad de que se formen cicatrices dentro de la cavidad o se absorba líquido en exceso. Si de forma inesperada un mioma resulta ser un sarcoma, su fragmentación puede diseminarlo, motivo por el cual es esencial una valoración minuciosa previa. Los miomas pueden reaparecer: es posible que se desarrollen otros nuevos y que algunas mujeres requieran tratamientos adicionales con el paso de los años. En una gestación posterior a una miomectomía profunda en la pared uterina, existe un riesgo reducido de rotura o dehiscencia de la cicatriz, por lo que muchos especialistas aconsejan programar un parto por cesárea. Para la mayoría de las mujeres, el sangrado excesivo y los síntomas compresivos mejoran notablemente.
Preguntas frecuentes
Estas respuestas son orientativas y pueden variar según el centro. Confirma los detalles con el hospital que elijas.
¿Me ayudará la miomectomía a quedar embarazada?
Puede ayudar cuando los miomas deforman la cavidad del útero, ya que su extirpación restablece un revestimiento endometrial más adecuado para la implantación del embrión. Por esta razón, a menudo se recomienda la extracción histeroscópica de miomas submucosos antes de una fecundación In Vitro (FIV). Cuando los miomas se localizan fuera de la cavidad, el beneficio para la fertilidad es menos evidente y depende de su tamaño y posición, por lo que su ginecólogo y el especialista en fertilidad tomarán la decisión en conjunto.
¿Cuánto tiempo debo esperar antes de intentar concebir?
Tras una miomectomía histeroscópica, muchos especialistas sugieren esperar entre uno y tres meses. Tras una miomectomía laparoscópica, robótica o abierta con reparación profunda de la pared, suele aconsejarse una espera de unos tres a seis meses para que la cicatriz consolide y gane resistencia. La recomendación exacta dependerá de la profundidad y extensión de la sutura, por lo que conviene pedirle al cirujano que lo detalle en el informe de alta.
¿Necesitaré una cesárea en futuros embarazos?
No siempre. Tras una miomectomía histeroscópica o la extirpación de miomas superficiales, a menudo es factible un parto vaginal. Cuando la intervención afectó capas profundas de la pared muscular o abrió la cavidad, muchos especialistas recomiendan programar una cesárea debido al leve riesgo de rotura de la cicatriz durante el trabajo de parto. Facilite el informe quirúrgico a su obstetra en una etapa temprana del embarazo para planificar el nacimiento.
¿Pueden volver a aparecer los miomas tras una miomectomía?
Sí. La miomectomía extirpa los miomas existentes, pero la predisposición a formarlos persiste hasta la menopausia. Pueden crecer nuevos miomas y los de tamaño milimétrico no detectados en la cirugía pueden aumentar de volumen. La recurrencia es más probable si existían múltiples miomas y cuanto más tiempo falte para la menopausia. Muchas mujeres no vuelven a necesitar tratamiento, pero algunas sí precisan una nueva miomectomía, otra terapia de preservación uterina o, más adelante, una histerectomía.
¿Cómo se compara la miomectomía con la embolización de arterias uterinas?
Responden a situaciones clínicas distintas. La embolización bloquea el flujo sanguíneo hacia los miomas mediante un catéter fino colocado en una arteria, evita una cirugía abdominal y ofrece una rápida recuperación, pero generalmente es menos aconsejable en mujeres que planean un embarazo. La miomectomía extirpa los miomas de forma directa y suele preferirse cuando la prioridad es la fertilidad. Un ginecólogo y un radiólogo intervencionista pueden revisar conjuntamente sus estudios de imagen.
¿Pueden extirparse todos los miomas mediante cirugía mínimamente invasiva?
Muchos sí, pero no todos. Los miomas de gran tamaño, muy numerosos o situados en localizaciones de difícil acceso pueden requerir cirugía abierta para extirparlos con seguridad y asegurar una correcta reparación de la pared uterina. La decisión se fundamenta en la ecografía o la RM y en la experiencia del equipo quirúrgico. En ocasiones, una intervención por laparoscopia debe convertirse a cirugía abierta durante el procedimiento, posibilidad que se le solicitará autorizar previamente.
¿Cuándo puedo volar de regreso a casa tras una miomectomía?
Tras una miomectomía histeroscópica, la mayoría de las mujeres puede volar a los pocos días. Tras una cirugía laparoscópica o robótica, suele recomendarse esperar entre 1 y 2 semanas, y tras una cirugía abierta, entre 2 y 3 semanas. Antes del viaje, el equipo médico comprobará el estado de las incisiones, el sangrado y el hemograma. Durante el vuelo, camine de forma periódica, beba abundantes líquidos y utilice medias de compresión si se las han indicado.
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